tipos de sistemas contra incendios

Tipos de sistemas contra incendios

Un incendio puede propagarse en cuestión de minutos. Detectarlo a tiempo y evitar que las llamas avancen requiere soluciones diferentes. En este contexto, los sistemas contra incendios se dividen en dos grandes grupos: los sistemas de protección activa y los sistemas de protección pasiva. Aunque cumplen funciones distintas, son imprescindibles para proteger a las personas y minimizar los daños en el edificio.

A lo largo de este artículo conocerás en qué se diferencian, qué elementos incluye cada uno y por qué es importante que trabajen de forma conjunta.

Índice

Sistemas de protección activaSistemas de protección pasiva
Preguntas frecuentes sobre los tipos de sistemas contra incendios
Cómo conseguir una protección contra incendios eficiente

Sistemas de protección activa

Cuanto antes se detecte un incendio y se actúe, mayor serán las posibilidades de controlar la situación. Esa es precisamente la misión de los sistemas de protección activa contra incendios

Estos sistemas están diseñados para detectar el incendio, alertar a las personas que están en el edificio y, en muchos casos, intervenir para contener o extinguir el fuego. Algunos funcionan de forma automática y otros necesitan ser activados por personas. Sin embargo, todos tienen un mismo objetivo: reducir el impacto del fuego desde el primer momento.

Entre los más habituales se encuentran los detectores de humo, las centrales de incendios, las alarmas, los extintores, las Bocas de Incendio Equipadas (BIE), los rociadores automáticos y los sistemas de control y evacuación de humos.

Sistemas de protección pasiva

No todos los elementos de un edificio tienen que detectar o apagar un incendio para salvar vidas. De hecho, muchas de las medidas más importantes pasan desapercibidas hasta que se produce una emergencia.

La protección pasiva contra incendios está formada por los elementos que ayudan a contener el fuego y el humo dentro de una zona determinada. Su objetivo es ganar tiempo para evacuar el edificio y reducir los daños en la estructura.

A diferencia de los sistemas activos, estos elementos no necesitan electricidad, sensores, ni mecanismos automáticos para cumplir su función. Para que sean eficaces durante un incendio, es fundamental que estén bien diseñados e instalados.

A continuación, repasamos algunos de los elementos de protección pasiva más utilizados:

Pintura intumescente

Se aplica sobre estructuras metálicas para retrasar el efecto del calor. Al exponerse a altas temperaturas, la pintura se expande y forma una capa aislante que ayuda a mantener la estructura estable durante más tiempo.

Morteros ignífugos

Los morteros de vermiculita o lana de roca forman una capa protectora sobre estructuras y forjados. Habitualmente se utilizan en naves industriales, aparcamientos y edificios donde se requiere una elevada resistencia al fuego.

Sistemas de sellado intumescente

Los pasos de cables, tuberías o conductos pueden facilitar que el fuego y el humo se extiendan a otras zonas del edificio. Los sellados intumescentes cierran estos puntos y ayudan a evitar la propagación.

Franjas cortafuegos

Se instalan principalmente en cubiertas para frenar la propagación del fuego hacia otras zonas del edificio. Gracias a ello, se reducen los daños y se protege el resto del inmueble.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de sistemas contra incendios

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más habituales sobre los sistemas contra incendios, cómo elegirlos y qué mantenimiento requieren.

¿Qué sistema contra incendios es más eficiente?

No existe un sistema contra incendios mejor que otro, cada uno cumple con una función diferente. Los sistemas de protección activa detectan el fuego, alertan y ayudan a controlar el incendio desde el primer momento. En cambio, la protección pasiva frena la propagación del fuego y del humo, además de mantener la estabilidad del edificio el tiempo necesario.

La mayor protección se consigue cuando ambos trabajan de forma conjunta.

¿Cómo se eligen los materiales de protección pasiva para un edificio?

La elección de los materiales depende del tipo de edificio, la resistencia al fuego exigida y las características de la estructura. No requiere las mismas soluciones una nave industrial que un hospital, una oficina o una comunidad de propietarios. Por eso, antes de instalar un sistema de protección pasiva, es necesario analizar las características del edificio para elegir la solución más adecuada.

¿Qué mantenimiento requieren los sistemas contra incendios?

Los sistemas de protección activa necesitan revisiones periódicas para comprobar que todos los equipos funcionan correctamente en caso de emergencia. Entre otras, incluyen la inspección de extintores, centrales de incendios, rociadores o sistemas de alarma.

En el caso de la protección pasiva, el mantenimiento consiste en verificar que los elementos conservan sus prestaciones originales. Es importante revisar que las puertas cortafuego cierran correctamente, que los sellados permanecen íntegros y que no se han realizado modificaciones en el edificio.

Cómo conseguir una protección contra incendios eficiente

En definitiva, una estrategia de protección contra incendios no depende de un único dispositivo. Requiere combinar correctamente los sistemas de protección activa y los sistemas de protección pasiva para que cada uno desempeñe su función en el momento adecuado. 

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