Normativa contra incendios en hospitales: requisitos y soluciones más habituales
Un hospital es un entorno exigente en cuanto a seguridad y protección contra incendios, ya que está en juego la vida de miles de personas. A diferencia de otros edificios, hacer una evacuación rápida con pacientes sedados, en UCI o con movilidad reducida, no es posible.
En consecuencia, la normativa contra incendios es más estricta y no basta con poner detectores de humo o extintores, sino que hay que asegurarse de que el fuego se contenga el tiempo suficiente. Por esta razón, las empresas especializadas son las encargadas de instalar materiales resistentes y de planificar rutas seguras para cada centro.
A continuación, repasaremos qué exige la normativa, cómo cumplirla y qué soluciones se aplican habitualmente.

Normativa y requisitos contra incendios en hospitales
Cumplir con la normativa contra incendios en un hospital no es opcional, es esencial para garantizar la seguridad de las personas que están en él. Para ello, hay leyes específicas que regulan las instalaciones y el mantenimiento, además de las empresas que están autorizadas para estos trabajos.
Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendio (H3)
El marco normativo de los hospitales en España se centra en dos leyes que se complementan:
- CTE DB-SI: Es el Código Técnico de la Edificación, concretamente el apartado de Seguridad en caso de Incendio. Esta norma dice cómo debe construirse un edificio para que sea seguro en caso de incendio. En el caso de los hospitales, se aplican requisitos más exigentes (como a todos los edificios de uso sanitario).
- RIPCI (RD 513/2017): Es el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios. Mientras el CTE dice qué hay que conseguir, el RIPCI indica cómo hacerlo: qué sistemas instalar, cómo mantenerlos y quién está autorizado para hacerlo.
El mantenimiento de un hospital debe realizarse de forma periódica y siempre que se produzcan reformas o cambios. Asimismo, sólo pueden realizarlo aquellas empresas que están oficialmente registradas y habilitadas para ello.
Como cumplir con la normativa
No solo es necesario instalar sistemas de protección contra incendios, sino que la normativa exige que estén bien instalados y documentados (con un registro escrito y una certificación por parte de la empresa).
Los dos aspectos clave para cumplirla son: que los materiales tengan la resistencia necesaria y que el edificio esté bien dividido por sectores.
Resistencia de los materiales
Los materiales deben resistir el fuego durante un tiempo determinado, sin dejar pasar el humo o el fuego.
Según el uso y la altura del edificio, el CTE DB-SI establece niveles de resistencia al fuego, los más habituales son: EI 60, EI 90 o EI 120 (60, 90 o 120 minutos). Desde Servypro contamos con materiales específicos como mortero de vermiculita, mortero de lana de roca y pintura intumescente para estructuras metálicas, además de sistemas de sellado intumescente.
Finalmente, no debemos confundir la reacción al fuego con la resistencia. La reacción es el comportamiento del material cuando entra en contacto con el fuego (si es inflamable, si genera más o menos humo) y la resistencia es el tiempo que aguanta el elemento constructivo (pared, puerta, columna) antes de que este lo traspase.
Sectorización en hospitales
Sectorizar un hospital implica dividirlo en zonas cerradas y aisladas que impidan que el fuego y el humo se propaguen. Todos los sectores deben estar delimitados por paredes, puertas y forjados, con la resistencia al fuego exigida por el CTE DB-SI. Especialmente, las puertas cortafuegos son un elemento clave, ya que protegen a aquellos pacientes que no pueden evacuar.
Dos de las soluciones que se ofrecen desde Servypro son las franjas cortafuegos y los sellados intumescentes. Las franjas cortafuegos son unas bandas que se instalan en los bordes de los techos y de los suelos entre plantas. Esto actúa como barrera, evitando que el fuego suba por la fachada o de una planta a otra.
Por otro lado, los sellados intumescentes se sitúan en tuberías, cables o conductos de ventilación que atraviesan las paredes o forjados. Los huecos que quedan en esos pasos rompen la sectorización, pero aplicando un sellado intumescente, se pueden tapar, bloqueando así el paso del fuego y del humo.
Soluciones contra incendios más habituales
En un hospital no existe una solución única contra incendios, sino que se combinan distintas según la estructura, los materiales y las zonas del edificio. Todas las que veremos a continuación están disponibles en Servypro.
Soluciones para proteger estructuras (las que protegen vigas, pilares y forjados):
- Mortero de vermiculita: Es un material que se proyecta (como si fuera pintura espesa) sobre vigas y pilares metálicos. El metal solo aguanta el fuego unos minutos antes de deformarse y ceder. El mortero de vermiculita lo recubre, dándole el tiempo de resistencia que exige la normativa.
- Mortero de lana de roca: Funciona igual que el de vermiculita pero con un material diferente y es más costoso. La lana de roca aguanta temperaturas muy altas y además aísla mejor. Se usa también sobre estructuras metálicas.
- Pintura intumescente: Es una pintura especial que parece normal cuando está fría, pero en contacto con el calor se hincha y forma una capa esponjosa que protege el acero debajo.
- Forjados de chapa colaborante: Son los suelos y techos formados por una chapa metálica y hormigón. Como tienen metal, también necesitan protección específica contra incendios, normalmente con algunos de los morteros.
Soluciones para mantener la sectorización (las que evitan que el fuego se propague):
Para mantener la sectorización, se utilizan franjas cortafuegos y sellados intumescentes, dos soluciones que ya hemos explicado en el apartado anterior.
¿Por qué cumplir la normativa contra incendios en hospitales?
Más allá de lo legal, cumplir la normativa beneficia a todos: a los pacientes, a los trabajadores y a los propietarios del centro hospitalario.
En primer lugar, protege vidas, incluidas las de aquellas personas que no pueden evacuar por su propio pie. Pero también protege al centro: incumplir la normativa puede acarrear sanciones o incluso el cierre del hospital. Y un incendio no solo pone vidas en riesgo, sino también infraestructuras y equipos médicos difíciles de reemplazar.

