En la práctica, los términos compartimentación contra incendios y sectorización de incendios suelen utilizarse como sinónimos, ya que ambos forman parte de la protección pasiva y persiguen el mismo objetivo: dividir un edificio en espacios estancos al fuego para limitar la propagación del incendio, creando barreras con una resistencia determinada (EI-30, EI-60, EI-120, etc.).
No obstante, en un uso más técnico, suele hacerse una distinción:
- Compartimentación se refiere principalmente a la separación física de sectores mediante tabiquerías, muros o elementos constructivos.
- Sectorización se emplea más para el sellado de pasos de instalaciones, conductos, bandejas, collarines y otros puntos vulnerables que atraviesan esos sectores.
En conjunto, ambas actuaciones trabajan de forma complementaria para garantizar que el fuego y el humo no se propaguen entre zonas del edificio durante un tiempo determinado.