Cuando hablamos de protección pasiva contra incendios, el mantenimiento suele caer en estas familias. Si tu proveedor no te habla de esto (o lo menciona de pasada), mala señal.
Sellados de pasos de instalaciones (cables, bandejas, tuberías)
Es el punto que más se “rompe” porque es el que más se toca.
Qué revisar en mantenimiento:
- Pasos nuevos sin sellar (o sellados “de cualquier manera”).
- Fisuras, huecos, perforaciones, material arrancado.
- Coherencia de la solución con el tipo de paso.
- Identificación/trazabilidad (ubicación + sistema + evidencias).
Señal de alarma rápida: cables “recolocados” con el sellado abierto o despegado.
Pintura intumescente en estructura metálica
La pintura intumescente funciona si está bien conservada y (cuando aplica) con el espesor correcto. En la documentación técnica se insiste en espesores y condiciones de aplicación como base de prestaciones.
Qué revisar:
- Golpes, desconchados, puntos pelados.
- Corrosión visible o sospecha de corrosión bajo capa.
- Intervenciones posteriores (anclajes, soportes, instalaciones añadidas).
Morteros ignífugos/proyectados
Suelen fallar por golpes, humedad, desprendimientos o taladros posteriores.
Qué revisar:
- Continuidad (sin “calvas”).
- Estado en encuentros y juntas.
- Desprendimientos o fisuras.
Franjas cortafuegos y compartimentación
Aquí el mantenimiento es, sobre todo, “que no te hayan roto la continuidad” con una intervención posterior.
Qué revisar:
- Continuidad de barreras y remates.
- Huecos y encuentros mal resueltos.
- Nuevas perforaciones no tratadas.
Tecnifuego publica fichas técnicas de productos de protección pasiva (tipologías y usos), útiles como referencia para entender soluciones habituales.
Conductos EI y elementos relacionados (si aplica)
Si tienes conductos que atraviesan sectores, revisa:
- Golpes/roturas, soportes y cuelgues.
- Modificaciones posteriores sin restitución del sistema.
- Continuidad de la solución en pasos y encuentros.
“Escáner” de 15 minutos: señales de que no pasas una auditoría
- Pasos abiertos o sellados arrancados.
- Sellados sin identificación ni documentación.
- Pintura intumescente golpeada/corroída.
- Morteros con desprendimientos.
- Reformas recientes sin revisión posterior.